UN PLACER CONOCERTE

Ese de ahí arriba soy yo, y aunque no lo parezca, estoy lleno de miedos y de dudas.
Estamos en el año 2021, epicentro de la pandemia, el mundo paralizado de terror, y yo todavía no había ganado el Premio Amazon 2021 (es decir, tenía menos seguidores que un vendedor de abrigos en el desierto).
Lo que sí tenía era una inquietud de la que luego te hablaré.
Pero antes debo avisarte de algo: no puedo decir que mi misión/visión en la vida es cambiar el mundo, ni que escribo unas historias que hacen llorar de emoción a la primavera ni que tengo ochenta libros publicados con Planeta (uno sí, pero no ochenta).
No puedo.
No lo veo serio.
Soy escritor y me dedico a escribir historias trepidantes para que la gente lea, compre y siga leyendo.
Ese es mi trabajo.
¿Suficiente? ¿Insuficiente?
Ni idea. Depende de lo que busques.
Lo de cambiar el mundo y emocionar a la primavera… la verdad es que no me lo he planteado, no te voy a engañar.
¿Por qué te cuento esto?
Porque no me preocupa el paso del tiempo. Pasa y ya está. Todo tiene fecha de caducidad, y más nos vale aceptarlo.
La verdadera angustia es que pase de golpe y sin vivirlo. Esa es la gran inquietud de la que te hablaba. Yo solo quiero vivir. Nada más. Y a ser posible, varias vidas.
Y solo se pueden vivir varias vidas leyendo.
Ya voy acabando.
Dicen que en esta sección debes conectar con el futuro lector.
Pues vale.
Entonces debería aprovechar estas líneas para contarte que conmigo vivirás muchas vidas. Y todas hiperemocionantes. Más emocionantes que las de un ministro corrupto, incluso.
Pero lo debo hacer sutil, sin meterme con nadie ni darme importancia. Que no parezca que te quiero vender nada. Que vender es malísimo y espanta a la clientela.
(Entre tú yo: no quiero clientela; quiero lectores fieles).
El protagonismo debe ser para el lector, o sea, para ti.
Vamos, que tengo que llevarte al nirvana. Hipnotizarte. Persuadirte. Y para eso tengo que contarte una buena historia. Los modernos a esto lo laman storytelling.
Yo superé una estafa de un agente literario en 2012. Con ese dato, espero que ya te estés identificando conmigo. Aunque, si quieres, pronto te hablaré más sobre aquella anécdota.
Es que con estas cosas conectas con tu audiencia, dicen. Y confían en ti. Tú ya debes estar confiando mucho en mí. O deberías.
Y por último tienes que incluir un call to action. Vamos, una llamada a la acción.
Que se suscriban, te compren o lo que sea. Pero que hagan algo, que leer es gratis y no vives del aire.
¿Todo bien hasta aquí?
Pues te lo resumo:
Soy escritor. En eso molo.
En otras cosas molo menos.
Tengo sueños e inquietudes.
También me gusta vivir. Sencillamente eso. Muchas vidas, a ser posible.
Si a ti también te gusta vivir muchas vidas, deberías suscribirte a mi lista de correo. Es gratis y te llevas un libro de regalo.
Todo gratis.
Con mis suscriptores me comunico por mail y les cuento cosas (como la del agente estafador, y muchas otras historias interesantes). ¿Qué no te gusta? Pues te descargas el libro y te das de baja, que también es gratis.
Y sigues viviendo.



