¿QUIERES LEER "EL SECRETO DE OLI" TOTALMENTE GRATIS? 

QUIEN PIERDE, PAGA

Actualizado: 18 de feb de 2019


Nada más leí la última palabra de Mr.Mercedes, sabía que no tardaría mucho en leer su continuación. Lo cierto es que he disfrutado como un enano de Quien pierde, paga, pero antes de entrar en materia y comparaciones, haré un breve resumen para ponernos en situación:


Morris Bellamy es un desgraciado, un mitómano obsesionado con el afamado escritor John Rothstein y su gran héroe de ficción: Jimmy Gold. Cuando Rothstein inventa para Gold un futuro alejado de la vida aventurera, Bellamy no lo soporta, y una noche de 1978, entra en su mansión y le dispara mientras duerme. A Bellamy, además de la venganza, le motiva lo que esconde la caja fuerte del escritor. No el dinero, que por supuesto existe, sino los cuadernos donde Rothstein guarda el material inédito. En otras palabras, las futuras novelas de Jimmy Gold.


Pero Bellamy es un delincuente de poca monta, y es detenido antes de que pueda leerlos. Como Dios aprieta pero no ahoga, le ha dado tiempo a esconder los cuadernos en un cofre, y le estarán esperando cuando vuelva. Al menos eso es lo que él piensa, porque en 2010, Peter Saubers, el hijo de una de las víctimas de la matanza del Centro Cívico (narrrada magistralmente por King en el que es el mejor prólogo que he leído jamás), desentierra el cofre y encuentra los cuadernos.


Este resumen pertenece al primer cuarto de la novela aproximadamente. El resto de la historia, la verdadera "chicha", empieza cuando Bellamy sale de la cárcel con un único pensamiento entre ceja y ceja: encontrar, caiga quien caiga, los cuadernos inéditos de Rothstein.


Quien pierde, paga


Antes de nada he de comentar que la novela puede leerse perfectamente sin necesidad de haber leído antes su predecesora. Sin embargo, yo no lo aconsejo. A partir del ecuador de Quien pierde, paga, entran en escena Bill Hodges, Jerome Robinson y Holly Gibney (es fascinante cómo consigue King mantener a los protagonistas de su trilogía entre bambalinas hasta bien avanzada la trama sin que nada se resienta), y es en Mr.Mercedes donde se les conoce bien. Sin esta novela, los personajes pueden quedarse cojos, sin aquello que los hacen interesantes.


¿Me ha gustado Quien pierde, paga? Rotundamente, MUCHO. Carece de esa primera escena desgarradora y difícilmente superable de la matanza del Centro Cívico (aunque la homenajea, recordándonos la amarga sensación que todos experimentamos al leerla). Tampoco cuenta con un villano de la talla de Brady Hartsfield, el psicópata brillante de Mr.Mercedes (aquí he mentido un poquito, pero no quiero decir más de la cuenta). Sin embargo, el particular duelo protagonizado por Morris Bellamy y Peter Saubers, motivado por la obsesión que ambos tienen por unos viejos bocetos de un escritor olvidado, se basta y se sobra para matarnos de intriga. Una vez conseguido lo más difícil, con la historia a velocidad de crucero, son Hodges, Jerome y Holly los que toman el control. Y como los amamos (porque es imposible haber leído Mr.Mercedes y no amarlos), todo fluye.


A Morris le encanta Jimmy Gold, a Hodges le encanta atrapar a los malos, y a King le encanta contar bien las historias. Al final, como decía Gold: no hay mierda que importe una mierda. Pero hay mierdas que entretienen hasta el extremo, y esta, en mi opinión, es una de ellas.Continuará con el tercer y último libro de la trilogía. Porque, en efecto, estoy DESEANDO leerlo.


Por todo esto, mi valoración de Quien pierde, paga es de:



Fragmento de Quien pierde, paga. La madre de Bellamy habla de lo que significa ser escritor

#stephenking #thriller #reseña #novelanegra #suspense #review #MrMercedes #quienpierdepaga #billhodges

0 vistas